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La piedra como rueda de molino y la Tierra Nueva

¿Quieres saber la parte de la piedra como rueda de molino? Sí, es Apophis. Está hablando de Apocalipsis 18:21, ya que estos días estoy estudiando este libro de la Biblia con más intensidad.

No os matará a todos. Pero habrá muerte y destrucción por toda la Tierra. Ese será el castigo para la Gran Babilonia corrupta. Los inocentes que mueran irán al cielo y los inicuos al infierno. Tú no morirás. Para ti tengo otra cosa preparada. No te asustes, no es mala. De verdad, confía en Mí.

Ahora le pregunto por mi familia:

Sí, tu familia estará contigo. No soy un Dios tan malo que quiera llevarte a la desesperación. A mi madre la dejé con Juan por la misma razón. Los lazos de sangre en la Tierra son muy importantes, no es bueno estar solo. Pero sí sufriréis, pues el sufrimiento será global.

¿Te preguntas por qué te cuento estas cosas? Porque debes estar preparada. No sería bueno ni lógico que os sometiera a estos acontecimientos terribles sin algún tipo de ayuda previa. No lo resistiríais y os mandaría al infierno, por desesperar y renegar de Mí, cuando lo que quiero es salvaros.

Muchas más cosas sucederán, que sabrás a su debido tiempo.

Le pregunto si debo hablar de estas catástrofes:

Dilo igualmente. No hagas como en Fátima. La gente debe volverse a Dios antes del desastre. Tienes libertad para quitar las partes que te nombran.

Aunque ahora te parezca imposible, todo sucederá como te digo. Y os daré las gracias para vivirlo sin desfallecer y condenaros. Reza, reza mucho. Cada oración sube al trono de mi Padre como incienso bendito. Ya no es posible detener los acontecimientos, pero la gente necesita ayuda para salvarse.

¿Después de eso qué vendrá? La gloria para los que quisieron el bien y la condenación eterna para los que eligieron el mal. La Resurrección de los Cuerpos. Cada persona tendrá de nuevo el cuerpo con el que habitó la Tierra en su tiempo. Porque no sería justo que estuvieran en la eternidad separados de la parte que les ha hecho humanos, la material.

¿Y los Cielos Nuevos y Tierra Nueva a qué se refiere? A una renovación total de la creación, unida espiritualmente con la parte celeste. Un renacer en la gracia y la unión con Dios, como quiso el Padre que fuera la vida del hombre en la Tierra en el albor de los tiempos.

Recibiréis una tierra renovada, fértil y sana. No habrá muerte, vicios ni destrucción porque estaréis habitándola en unión perfecta con el Dios Trino. Y esto será así porque la decisión de elegir el bien y la unión con Dios por toda la eternidad, la habréis tomado en la vida anterior, caduca, y estará fijada en el momento de la muerte terrena. La eternidad impide cambios porque ya no está sujeta al tiempo ni evolución.

¿Cómo será la Tierra? Será un vergel de plantas y flores. Los animales abundarán y serán amigables, no os atacarán o rechazarán con miedo. Tendréis que trabajar para subsistir, pero será un trabajo sencillo, suave y llevadero. Porque no es bueno para el hombre la falta de ocupación y eso lo sabe Dios. Aunque principalmente vuestra vida se dedicará a la adoración y las relaciones de amor con los demás. No un amor terrenal al modo en que estáis acostumbrados. Un amor fuera de los límites del cuerpo. Amor infinito.

Tendréis casas donde habitaréis. Pero serán sencillas, porque nada será necesario cuando ya se posee el todo, que es la unión con Dios. De ella os vendrán las gracias, la felicidad y la paz. De modo que ya no habrá las búsquedas desordenadas por bienes materiales como hay ahora en la Tierra.

Y todo se sabrá. Nada estará oculto a los ojos del hermano, como nada está oculto ahora a los ojos de Dios. No habrá oscuridad donde no penetre la luz. Mi luz que se os donará sin medida y recibiréis como agua viva para el espíritu. Mucho más te podría decir sobre esta Tierra, pero es mejor que lo descubras por ti misma cuando llegue el momento. Que será pronto.

Confía en Dios para guiarte por senderos difíciles. Y pon tu mirada, que es la esperanza, en esta nueva creación. Todo irá bien.