Saltar al contenido

Apóstol de los Últimos Tiempos

La raza humana no se da cuenta de que será la extinción de los tiempos tal y como los hemos conocido en la Tierra. Seguirán haciendo sus vidas, sin variar nada, hasta que un desastre los saque de su ensoñación. Esto será al principio para algunos, para otros en el medio y para otros al final de este periodo. Sin embargo, todos pasarán por ello, nadie se librará.

Tienen a aquellos que les envío para oír mi palabra y volverse a Dios. Pero la inmensa mayoría lo ignorará como vienen haciendo a lo largo de los siglos. El juicio, sea cual sea el que les toque, les pillará desprevenidos y sin posibilidad de cambio. Que así sea.

Eso es lo que han elegido y eso es lo que tendrán. No torceré los renglones para cambiar su voluntad. Pueblo tozudo e ingrato, llorarás intentando apagar el fuego de aquel que venga a juzgar, mas todo será imposible. Estas cosas ya están escritas en los misterios de mi libro y así es como sucederá. El corazón no cambia si la mente no elige cambiar. Primero hay que tomar la decisión para que se lleve a cabo la ejecución, tenedlo en cuenta.

Buenas noticias, en cambio, para los que me han escogido. Serán recompensados con la luz que ellos mismos quisieron poseer. Este momento llegará pronto y todos lo veréis. Escuchad mientras aún hay tiempo y cambiad de vida o pereceréis.

El profeta Oseas lo dice y Ezequiel también. No pecarás más contra tu Dios o perecerás. Está escrito. La verdad no cambia.

Gracias María por haberme escuchado. Descansa.